En los años 80, la Organización Mundial de la Salud (OMS) verificó que los franceses, aparte de
acumular otros factores de riesgo, como el consumo del cigarrillo y el sedentarismo, ingerian grasas saturadas en mayor
cantidad que los habitantes de otros países
y mismo asi no sufrian tantos problemas cardiovasculares. Em la década del ´90,
el epidemiologista francés Serge Renaud, llegó a las mismas conclusiones que la
OMS, comparando las estatísticas de Francia
con las de Estados Unidos, atribuyendo la “paradoja francesa” al consumo
diário, sistemático, de vino tinto.
LOS EFECTOS DEL ALCOHOL EN EL CORAZÓN Y LA
CIRCULACIÓN SANGUÍNEA
Antes de conocerse con detalles la acción antioxidante y protectora de
los polifenoles y los pigmentos del
vino, los efectos de la bebida sobre el sistema cardiovascular siempre fueron
atribuídos al alcohol. Después se descubrieron otras substáncias-componentes del
vino, que pasaron a recibir mas atención de los pesquisadores, que atribuyeron a
ellas los efectos. Por ende, hay evidencias e investigaciones que el alcohol tiene participación en estos resultados, una
vez que, en pequeñas cantidades, no solo
actúa favoreciendo la asimilación de los demás componentes y nutrientes del vino,
sino también tiene actividad medicinal.
Se ha verificado que en dosis
moderadas, el alcohol aumenta la frecuencia y el bombeo cardíaco, con una disminuición
de la eficiencia miocárdica, debido al posible vaciamiento de electrolitos y
enzimas para el seno coronário. El exceso de alcohol, en la corriente sanguínea
produce un ligero aumento de la presión sistólica, vasodilatación periférica y
aumento o disminuición de la resistencia periférica, dependiendo de la
intensidad de la vasoconstricción visceral.
En dosis altas, el alcohol actúa como fuerte depresor del miocárdio y tiene efecto
tóxico directo sobre el mismo.
Estudios muestran que el consumo moderado, también, produce disminuición
del LDL, o colesterol “malo”. Diversos autores aseguran que la acción del alcohol
en la prevención de las enfermedades coronarias no se debe al efecto de la aterosclerosis, y si de la inibición de la
agregación plaquetária.Trabajos muestran realmente que el consumo regular y
moderado de alcohol puede provocar reducción de las plaquetas y disminuición, del agregado plaquetário.


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